Aventura de un  niño de la calle

Esta es una historia que gira alrededor de dos ganimes  (personas sin trabajo) de nombres de Joaquín Y Armado, quienes pedían limosna a las personas para poder sobre vivir en la calle.
Joaquín era el más inteligente de los dos y el sabia como pedir dinero a las personas que pasaban por el frente de ellos. A las personas les trataba de doctor porque creía que era una forma de hacerlos sentir mejor, ellos para conseguir dinero empezaron a trabajar limpiando y cuidando autos, un día unos malhechores  les quitaron todo lo que habían ganado en el día les dijeron sin dinero y les golpearon y Joaquín con su amigo imaginario quien les sacaba de los apuros se llamaba Pingo Pingo.
Un día lloviosa los dos amigos no tenían donde dormir y se hospedaron debajo de una choza al frente de una casa. Ala mañana siguiente una niña les miraba con tristeza y le pidió a la mama que les ayudara pero ellos le pidieron alimentos y trabajo a la niña. Su madre lo acepto. Los gamines se marcharon muy felices por la ayuda recibida, y así iniciaron el trabajo en la fábrica, acomodando las cajas y empacando. A la hora de almuerzo descansaron, ya que no tenían dinero. Al terminar de trabajar el tercer día, estaban muy cansados y pidieron que les dieran los pesos que les debían. Y nunca más volvieron a trabajar.
Después de eso ellos fueron a pedir alimentos en el restaurante en donde los dueños les despreciaban y los rechazaban. Ese día al Armando sufrió un accidente  le atropello un auto móvil y fue trasladado de urgencia al hospital.
Joaquín se encuentra con un hombre herido quien le pide que le ayude llevándolo a las casa de él. Luego de que le ayude el hombre le obligo a cometer pequeños robos pero Joaquín se negaba. El quería ir a visitar a su amigo en el hospital, una noche en la que   Joaquín y la pandilla del hombre intentaban robar una casa él se escondió tú se escapó. Fue en busca de Armando en el hospital pero nadie le hizo caso porque él no poseía un apellido. Joaquín mas tarde se dirigió a un restaurante y el dueño llamo a la policía por haber cogido unos mojicones, lo capturó y no lo dejaron salir.
Ala mañana siguiente Joaquín salió de la cárcel y siguió buscando a su amigo hasta que lo encontró en la plaza en la que siempre paseaban. Una señora les dio comida y dinero para que ellos pasen el día desde eso momento los dos decidieron pasar en la calle pero siempre juntos

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